Miércoles, 13 de febrero de 2008
Hermano TC – Hermano NASCAR
(Por OSVALDO FIERRO)
Alguna de las incógnitas que subyacen en la realización de las películas y que sólo se saben, en el mejor de los casos, cuando han transcurrido varios años desde su realización, es la motivación ó las fuentes que han empleado quienes constituyen el equipo encargado de tán compleja tarea.
Y si se topan con un público que, tal vez, entienda un poco más que ellos, la incógnita se potencia. Tal es el caso de la súper exitosa CARS, de Disney y Pixar (año 2.006), no porque oculte, como otras realizaciones no menos exitosas, secretos escabrosos sino por todo lo contrario. Pocos podrían imaginar que, como ninguna antes, constituye un canto a la unión de los pueblos, al menos deportivamente hablando.

En efecto, en estos tiempos en que todo tiende a “globalizarse” el automovilismo no constituye la excepción. Un pionero en éste sentido lo constituye el cotizado preparador de autos de TC y TC 2.000 Alberto Canapino, quien, durante el pasado año 2.007 comenzó los preparativos para organizar, a partir de la presente temporada, un equipo para participar en el NASCAR, la categoría estadounidense equivalente, en Estados Unidos a nuestro viejo, clásico y querido Turismo Carretera (TC).
Habrá constituido acaso la mencionada película la avant première del proyecto de Canapino? No habría porqué negarlo. Basta con observar un pequeño detalle : el protagonista de la misma , el simpático autito “Lightning (Rayo) McQueen” no se parece a ninguno que compita en el NASCAR ni en categorías más ó menos parecidas de las que corren en Estados Unidos , Canadá ó México , pero sí en cambio es asombrosamente parecido , por no decir una copia lisa y llana del Trueno Naranja , el recordado prototipo de Chevrolet que permitió a Carlos Alberto Pairetti obtener en 1.968 el campeonato argentino de TC (basta con observar las fotos que se exhiben para comprobar el asombroso parecido) .

El cuadro se completa con el no menos importante protagonismo del “Fabulous Hudson Hornet”, que, al comienzo, intenta en vano ocultar su perfil pero que al final sucumbe ante la insistencia del Rayo McQueen, al que termina ayudando a obtener la Copa Pistón (en realidad Copa Winston), como el Hornet la había ganado en 3 oportunidades consecutivas (1.951, 52 y 53).
Si se considera que , con varios kilómetros de diferencia , tanto el NASCAR como el TC vivieron vidas casi similares , tanto por las máquinas que emplearon como por la evolución que las mismas experimentaron a través del tiempo y por la similitud de sus reglamentos y la forma en que se disputan las carreras en una y otra categoría , la película CARS , queriéndolo , ó sin querer (se sabrá en algún momento?) , ha hermanado no sólo el pasado (representado por el Hornet) con el presente (McQueen) sino también al TC (Trueno Naranja – Rayo McQueen [hasta los nombres de los fenómenos meteorológicos usados para denominarlos son parecidos]) con el NASCAR (Hornet y otros personajes de la película) .

Ojalá que el cine, como el deporte motor, sirvan para hermanar a los pueblos. Bienvenida pues, ésta y toda otra iniciativa similar, provenga de Canapino y/ó de cualquier otro hombre de buena voluntad conciente de ésta realidad tán necesaria de nuestro mundo. Que pronto podamos, pues, saludar a nuestros hermanos del hemisferio norte con un: Hola, Hermano NASCAR – y nos puedan responder: Hola, Hermano TC - .




Tags: TCNascar, Cars

Publicado por javierlposse @ 17:06
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