El Hobby que Hermana
Además de tener origen aeroespacial (como tantas otras maravillas), la fiesta de cada 20 de julio es una oportunidad para revalorizar al hobby que compartimos aquellos que deseamos mantener viva la memoria de quienes buscan, a través de la alta tecnología, mejorar la calidad de vida del género humano.


La
nota principal no me pertenece, es un regalo oportunamente tardío de un viejo
amigo a quien solicitara, cuando inauguramos éste espacio, me enviara algún
material que complementara la resumida información sobre las maravillas que
produce, como la mayoría de nosotros, en sus ratos libres. En honor a la fecha
que celebramos cada 20 de julio es un deber para mí volcarla a ésta página, el
lugar donde nadie se sentirá jamás un piloto frustrado.
EL Modelista
¿Qué nos motivó en nuestra tierna niñez a
tener hoy en día este hobby, que más que un hobby es un universo, lleno de
plástico, pegamento, pinturas, herramientas de todo tipo, pinceles, etcétera,
etcétera???






Pero eso acaba cuando algún día, por descuido nuestro, encuentra una
boleta. Después de una jornada de trabajo volvemos al hogar y nos encontramos
sin un saludo y sin la cena.




El avión que nadie quería
Sin que signifique pecar de ególatra ni nada que se le parezca, aprovecho ésta ocasión para aportar una también oportunamente tardía nota sobre la foto que ilustra nuestra producción “Abril , Mes de Celebraciones” . Como se comentó en aquél momento, corresponde a una maqueta del Mirage M-5 A Mara de nuestra Fuerza Aérea Argentina, avión cuya historia real se encuentra contenida en el artículo de referencia y sus correspondientes links.
Pero la maqueta también es portadora de una breve aunque no por éllo menos interesante historia.
Se originó en 1.993 cuando mi amigo , también modelista , Jorge Barilari , inaugurara la casa de hobbies que , junto a otro gran amigo , Enrique Bertrand , instalaran en la hoy degradada Galería Calle de la Aldea , lugar donde , durante casi una década , supimos reunirnos modelistas de las más variadas extracciones y capacidades técnicas hermanados en un único objetivo , aprender divirtiéndonos , hasta que el famoso “corralito” de fines del 2.001 , hizo que los costos operativos (por emplearse mayoría de material importado) se volvieron insostenibles , obligando a cerrar aquél refugio , verdadero templo de la alta tecnología en miniatura .
Cuando apenas habían transcurrido unos pocos días de la inauguración (agosto del ’93) , mientras esperábamos unos espectaculares modelos en escala 1:144 (mi favorita) , Jorge me ofreció unos Heller de fabricación nacional en escala 1:100 (un poquito más grande) . – Vinieron fallados. Te los dejo al mínimo precio si quieres – me dijo. Sin imaginar que 15 años más tarde engalanarían éstas páginas, acepté el desafío. Buscando información en las más variadas fuentes, tratando de ensayar para no errar en las modificaciones a la maqueta original, trabajando a la milésima de milímetro para reemplazar las piezas que faltaban del envase original y seleccionando cuidadosamente la pintura para acertar en el color que imitara mejor al modelo real, pasé los siguientes 6 años en forma discontínua pero sin abandonar jamás el objetivo final, que es el trabajo terminado que aquí se comenta.
No pude menos que pensar que, de la misma manera que la hoy famosa Michelle Pfeiffer filmara en sus comienzos como actriz una conmovedora película titulada “Los Chicos que nadie quería” (basada en un hecho real), en abril próximo pasado la estrella del artículo comentado fue nada más y nada menos que “uno de los aviones que nadie quería”. Conmovedoramente curioso, no les parece?
Nada mejor para concluir éste homenaje que desear a todos quienes nos
sentimos hermanados por éste atrapante pasatiempo que , al igual que , en la
“Zamba para no morir” , podamos hacer escuela y así
evitar que el hobby se pierda , como surge del anhelo de éste poema que a
continuación transcribo :
15 Segundos Una
Vida

Fue un vuelo muy corto
Duró apenas lo que una pequeña plegaria
Menos que la introducción de una melodía
Un poco más largo que un suspiro.
Lo que voló fue un avión
Tán liviano que tu mano no sintió peso alguno al tomarlo
Demasiado pequeño y frágil
Para lo que estás acostumbrado a pilotear.
Quien no te conoce se preguntará
Como tú, el hombre ante el cual
Nevadas cordilleras y áridas llanuras se rindieron
Que le arrancó a cada material
Hasta el último de sus secretos
Para construir con éllos maravillas aeronáuticas
Estabas aún disconforme.
Se preguntarán acaso
Si la locura hizo presa de ti
Y que ya ninguna meta podía calmar tu eterna sed de aventura?
Nada más lejos de la realidad, amigo mío
Tu alma sentía el enorme vacío al imaginar
La tristeza de quien debe volar solo por la vida
Hasta que Dios escuchó tus oraciones
Y puso ante ti al mejor alumno para que hicieras escuela.
Sí, amigo mío
Porque tu Hijo , a quien le construíste el pequeño avioncito
Casi de juguete
Te brindó el vuelo más inolvidable de tu vida
Qué importa que haya durado apenas 15 segundos?
Tán solo importa que estés tranquilo
Porque tendrás quien remonte tus alas
Cuando tú debas plegarlas.
Nota
: Se observan en
el presente artículo numerosas fotos de modelos a escala , algunos de muestra
estática y otros radiocomandados . El gran realismo logrado en la reproducción
impide a simple vista determinar si se trata de modelos reales o
reducidos. Todos son de este último tipo.
Osvaldo Fierro - Javier Lopez Posse